Allí abajo

Una de las últimas series de comedia estrellas en la televisión es la emitida por Antena3. Allí Abajo es una ficción que se traslada a los tópicos de los andaluces y los vascos, no solo en carácter sino también en su vestuario. La manera de ser combinado con sus piezas hace identificables a la primera a los personajes de esta serie. 




Como era de esperar, la diferenciación se establece entre el norte y el sur de España. Ambos mundos, que en apariencia son totalmente distintos -por territorio, historia, sociedad y clima- muestran dos facetas de la cultura de ambos puntos cardinales del país. Diferenciando entre el estilo del sur y el del norte, esta serie es una ventaja para entender la desenvoltura que presenta cada personaje. 

Empezando por los aires del sur, Andalucía es reconocida por su característico clima cálido, la fiesta que parece inagotable y la gracia de sus habitantes. Pese a que no todo es tan cierto como se suele tipificar, los personajes de la serie tienen todas estas características. Sus aires de luz, color y flamenco es lo que caracteriza el vestuario de los personajes pertenecientes a este grupo, sobre todo en su maquillaje más despampanante y marcado. 




Las mujeres suelen llevar prendas ligeras, con vuelos y estampadas. En algunas ocasiones se exceden en las combinaciones, mezclando distintas tonalidades contrapuestas y muchos detalles como elementos de distinción. Faldas y vestidos cortos son los que más veremos en la pequeña pantalla, además de trajes de flamenca que se cuelan en algún que otro capítulo. 

El colorido es una de las características más peculiares, ya que supone ese toque de libertad estilística que permiten las temperaturas más altas y cálidas. El rojo, los tonos pastel, prendas blancas inmaculadas, verdes en todos sus acabados y piezas de multitud de brillos serán las claves de muchas de sus combinaciones. No solo en tejidos textiles, sino plasmados muchos de ellos también en los accesorios




Aunque los andaluces de Allí Abajo suelen acudir a su puesto de trabajo con uniforme en el centro de salud Hispalis, también podemos verles en sus ratos libres con las prendas de su armario particular. A los conjuntos que cada uno aporta a su propio estilo -teniendo como nexo de unión el colorido y los estampados como norma general-, se le suman ciertas prendas de culto para ellos: tocados y rebecas o chaquetas finas para dar otro toque más a su look

Los hombres, por otro lado, tenderán a ser de dos tipos: de clase baja o de clase alta. La diferenciación es muy clara en los hombres, ya que los primeros lucen piezas básicas y estampadas en algunas ocasiones, con bermudas y deportivas o calzado cómodo para su estilo habitual; mientras que los segundos son más señoritos. El tópico de los sevillanos es su  porte enfundado en trajes caros, mocasines impecables, pañuelos al cuello bordados y pelo engominado. Cosa que seguirán en la serie

Por lo que hace al estilo del norte, es bien distinto tanto para ellas como para ellos. El look depende de su situación geográfica, básicamente por el clima más frío y lluvioso. La tendencia de estas tierras es su carácter más cerrado y serio, típico de las regiones del País Vasco. O así es como se presentan sus habitantes en la ficción de Allí Abajo




Su vestuario no podía ser menos regio, por lo que las mujeres vascas serán menos vistosas y sí más elegantes que las del sur. Sus trajes siempre impecables, porque da igual dónde trabajes siempre y cuando puedas lucir un atuendo adecuado: con manga, de cuello cerrado y con tonalidades más opacas. 

Aplicándose el tópico del norte, las mujeres de esta zona suelen ser más introvertidas, por lo que su vestuario deja poco atrayente vistoso. Vestidos midi rectos, blazers y americanas de calidad, estampados sencillos y diplomáticos o zapato plano y cerrado serán las bases de la indumentaria vasca. Y esto vale tanto para jóvenes como maduras




Los hombres serán del mismo tipo, pero menos exagerado. Vaqueros cómodos y resistentes son la base de todo estilo, así como sus polos o jerséis abrigados. Siempre en tonalidades oscuras, los abrigos y camisas pondrán el punto final al vestuario masculino. Los primeros son importantes, ya que forman parte del estilo que se ve; mientras que las segundas son solo para unos pocos, ya que pueden verse como prendas de interior o porque el forro de la cazadora es más resistente que la del resto. 

En ambos casos, las prendas serán siempre de abrigo y muy resistentes. Como ya hemos indicado, el vaquero será el imprescindible en hombres, mientras que la pana, la lana, el algodón grueso y el ante aparecerán en piezas clave del armario femenino. Los colores variarán poco: negros y grises, rojos y granates o la variedad de terrosos en sus líneas más lisas y clásicas. Los estampados no irán más allá de los cuadros típicos o líneas gruesas. 






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