Lisbeth Salander (Millennium)

Puede que una persona no haya visto o leído la trilogía de Millennium, pero lo que sí que es seguro es que cualquiera reconocería el nombre de Lisbeth Salander, esa chica oscura y de aspecto duro que daría un pasmo a más de uno si se la encontrara por la calle. Este personaje ha pasado ya a la historia por tener una apariencia poco peculiar de una protagonista femenina. Aun así, pese a lo que pueda aparentar, su historia ha enganchado a más de medio planeta y consigues empatizar con ella de una u otra manera. 





La encargada de dar vida a este nombre es la actriz sueca Noomi Rapace. Sus rasgos afilados y esa mirada penetrante han sido las encargadas de interpretar -práctiamente como un calco- a Salander en la gran pantalla. Pese a que hay también una versión estadounidense (muy bien) adaptada a la saga, la original nos gusta más. 


Esta serie de películas se compone de tres partes: Los hombres que no amaban a las mujeres, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina y La reina en el palacio de las corrientes de aire. En todas ellas pudimos ver la evolución del personaje femenino y de cómo se plasmaba el dolor y la tragedia en cada uno de sus pasos. 

Tal vez por eso no es de extrañar que el color predominantes sea el negro. Todos y cada una de las piezas que Lisbeth Salander viste en las escenas tiene esta tonalidad, que le da un carácter más duro, implacable y agresivo. Además, la protagonista le añade una serie de detalles metálicos en plateado -piercings, cadenas, brazaletes, anillos...- que dan más magnetismo a un estilo basado en la temática del grunge más duro. 

Para empezar, podríamos indicar que tiene un par de complementos que hacen permiten distinguir entre dos estilismos distintos, dentro del marco de lo que correspondería a su look diarios. Puede ir con capucha o sin, añadiendo varios factores para diferenciarlos mejor entre ellos. 

Podemos ver a una Lisbeth Salander más arreglada, donde destacaría la chupa de cuero negra con solapas anchas y detalles metálicos, adornando su cuello y su cara con pendientes y collares de cadenas llamativos y grandes. Además, el estilo que escoge es ajustado, aparentando mayor sensación de cuerpo consumido y débil, pese a la dureza de sus complementos. El pelo en estos casos lo selecciona a partir de crestas pronunciadas o peinados más engominados de lo normal. 


Luego aparecería la otra Lisbeth: más de calle, pero igual de peligrosa. Son esos momentos en los que es más fácil verla con la capucha puesta de una sudadera, que va escondiendo con una chaqueta también negra por encima. Los piercings que utiliza para este look siguen siendo igual de mayoritarios, pero más relajados -los aros que usa son más finos y pequeños-, al igual que los collares menos exagerados. El pelo lo llevará recogido y solo podremos ver un largo flequillo de lado que deja al aire un ojo vigilante. 

El denominador común de su estética son las camisetas ajustadas negras y los pantalones pitillo de la misma tonalidad. Nada de desgastados o rotos simplemente estéticos, sino que la violencia de su carácter también está en la esencia de su estilo. A estos siempre le acompañarán cadenas o cinturones de cuero, además de unas botas militares de caña alta con plataforma de unos diez centímetros, aproximadamente. 


"No hay inocentes, 
solo distintos grados 
de responsabilidad"







Chaqueta de cuero sintético negro de ZALANDO
Camiseta negra transparente de CRAZYINLOVE
Pantalones vaqueros negros con roto de ZARA
Botas moteras bajas de EBAY
Choker con pinchos de AMAZON

Comentarios

  1. Great and a beautiful dress. I love its simplicity and clean lines but a short length and defined waist are not a great look for me.Then girls star dress make me look thinner and taller.

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