Billy Elliot

Esta es una historia de superación, un alegato a la libertad y la ruptura con los estereotipos. Su estreno en el año 2000 vaticinó una entrada de milenio totalmente diferente. Dirigida por Stephen Daldry, esta película británica sigue estando presente en la memoria de todos. Interpretada en la gran pantalla por Jamie Bell, este joven bailarín ha aterrizado también en forma de libro y de musical. 





A Billy Elliot no se le escapaba ni una oportunidad de sentirse libre. Aunque se viera señalado por el resto, a él poco le importó que su felicidad tuviera que estar basada en unos determinado cánones. La danza abre muchas puertas, y más si es una disciplina con la que naces. Su estilismo es propio de la Gran Bretaña de los años 80, época en la que nos situamos gracias a la huelga de mineros que se desarrolla tras los ensayos del joven. 

El tejido principal de su vestuario es, sin lugar a dudas, el vaquero. Muy de moda por entonces por su adaptabilidad a cualquier época del año, por tratarse de ser un material resistente y porque su tonalidad azul desgastado quedaba perfecto para cualquier ocasión. Este personaje no se deshacía de su chaqueta vaquera en ningún momento, aunque también aplicaba este tejido a los vaqueros rectos y de talle alto. 

Siguiendo con su estilismo habitual de calle, a Billy Elliot se le reconocía también por tener un look muy similar a la del resto de niños de la época. Las botas de trabajo con suela gruesa, tejido resistente también y unos cordones que permitían cerrar el zapato a la altura del tobillo, agarraban con fuerza estas extremidades tan preciadas para todo bailarín. De esta manera, el joven era capaz de bailar con un calzado tosco y pesado en cualquier zona de la calle. 

Las camisetas de manga corta se verán tocadas por el clásico estampado de rayas. En su caso, no había dualidad de tonalidades sino que se multiplicaban por tres e incluso cuatro líneas de distinto color. Blancos, negros y rojos son los que más se verán en unas piezas ajustadas y de carácter informal. Además, a veces cambiaba estas camisetas por jerséis de punto con estampados que se asemejaban más a los que solemos lucir en Navidad: colores apagados pero con motivos geométricos en zig zag sobre el cuello.

Para su estilo dedicado al ballet, a Billy Elliot no era raro verle con un vestuario muy parecido entre clase y clase. Para él -como para cualquier bailarín- la comodidad siempre está a la orden del día, así como la necesidad de llevar piezas ajustadas y cortas que permitan ver las líneas del cuerpo, marcando cada músculo con cada movimiento. Aunque su atuendo, más que de un bailarín, nos puede recordar a esos modelos que llevaban los jóvenes de los años 80 cuando acudían a su clase de educación física

Los pantalones cortos masculinos por encima de la rodilla en tonalidades oscuras será la pieza clave, que repetirá en varias sesiones y con las que podremos ver volar sus piernas por el parqué. También sus camisetas sin tirantes muy populares en la época serán parte de su disciplina estilística. A estas les dará un color distinto, que variará entre el azul cian y el blanco. Así el joven aprendiz podía mostrar la musculatura y los movimientos de sus brazos. 

Por último, este estilismo puede combinarse en sus dos facetas: la de deportista ochentero y en total look vaquero. Aunque a Billy Elliot le conocimos en otra faceta más formal, en el momento de su presentación en su audición para el Royal Ballet. En ese escenario, pudimos verle con un traje masculino clásico con una americana negra un poco por encima de su talla, que acentuaba más su complexión delgada. 



"Siento como electricidad. 
Sí, como electricidad"







Chaqueta vaquera masculina de KIABI
Jersey jaqcuard de SPRINGFIELD
Camiseta de manga corta con estampado de rayas de SPRINTER
Pantalones vaqueros clásicos de LEVI'S
Botas de trabajo negras de DR. MARTENS

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