La primera alfombra roja

Se dice que sobre las tablas el color amarillo da mala suerte, pero este año es el de los retos. Por eso las actrices que desfilaron sobre la alfombra roja de los Golden Globes lucieron esta tonalidad como la favorita de la noche. Aunque la pareja de moda formada por Ryan Gosling y Blake Lively se llevaron el premio a Pareja Hot de la gala. 





Puede que la superstición sea cierta, ya que ninguna de las galardonadas fueron las que lucieron alguno de estos vestidos. Aunque tentar a la suerte nunca está de más, sobre todo cuando el color acompaña, sin duda, a los modelos escogidos. Entre las más atevidas, Natalie Portman que lucía -por fin- un orgulloso embarazo, Maisie Williams, Reese Witherspoon, Emely Ratajkowski y Viola Davis. Otras, como Kerry Washington, lo eligieron en un tono más dorado, pero sin restar protagonismo la tendencia del año. 

Como no podía faltar en una celebración como esta, los escotes pronunciados hacían subir los colores a más de uno. Entre los más destacados, los de Jessica Chastain, Mandy Moore, Drew Barrymore o Kristen Bell. Mientras que en el lado opuesto, la estética naïf se apoderaba de las figuras de Michelle Williams, Nicole Kidman, Claire Foy o Felicity Jones. 

El estilo de princesa de cuento tampoco podía quedar fuera de la selección para la gala. Así que, actrices de la talla de de Lily Reinolds, Hailee Steinfeld o Sarah Jessica Parker se hicieron con un modelo donde el vuelo y las faldas amplias eran la marca de cada casa. 

Frente a este alarde de feminidad más clásica, otras mujeres defendía el hecho de poder lucir lo que les diera la gana, sin necesidad de ir enfundadas en un vestido de gala y sin perder la elegancia característica: Evan Rachel Woods con un esmoquin de Altuzarra, Octavia Spencer con un traje de chaqueta y la guionista Jill Soloway con un atuendo más deportivo. Tomen ejemplo. 

No nos olvidemos de nuestros hombres. Algunos de ellos cansados de lucir el típico esmoquin de chaqueta y faja, se decantaron más por otros colores que poco a poco se van introduciendo más en las alfombras rojas masculinas, como el blanco impoluto de uno de los protagonistas de la noche: Ryan Gosling; o el azul eléctrico del presentador AJ Gibson. Mientras, el cantante y productor Pharrel Williams aparecía con su peculiar estilo, donde el gorro de lana, la corbata y la chaqueta tipo abrigo están aceptados. 





Punto y final a la primera Fashion Week masculina del año 

Hoy ha dado por concluida cuatro días de intenso trajín para la moda masculina. Pese a que este acto ha estado algo ensombrecido por otros temas de interés en el mundo de la moda, como la alfombra roja de los Golden Globes que ha enmarcado casi la totalidad de las noticias; también hay que apuntar que este tipo de actos no son tan alabados como los femeninos. Pero cuán equivocados están muchos. 

Entre los escogidos para la presentación del estilo british masculino, el diseñador creativo de Loewe J.W. Anderson se mezcla con su propia firma, ajena al estilo más clásico de la marca de raíces españolas. Entre el gentío, el ir y venir de famosos adictos al front row -los Beckham no se pierden ni un desfile año tras año- y el street style que abundaba por la calle, la London Men's Fashion Week de este año ha estado cargada de un estilo muy particular de cada uno de los participantes. 

Preparando las colecciones de la próxima temporada, la pasarela se ha llenado de prendas que podrían traspasar la diferencia de género. Una puesta en escena, en general, sencilla y con pocos adornos para no restar importancia a lo que verdaderamente se iba allí a degustar: la moda en calve masculina. 

Pese a los rostros jóvenes y los diseñadores que se estrenaban en esta psicodélica cita, Vivienne Westwood fue la firma encargada de cerrar cuatro días intensos de nuevas apuestas y tendencias. El patchwork era su mejor aliado, donde rostros andróginos y abrigos a lo Sherlock Holmes eran los seleccionados para comenzar la temporada de presentaciones que nos espera este año. 





Las 10 tendencias que nos han cautivado en 2016  

1. Despídete del pitillo. La tendencia por la recuperación de piezas propias de los noventa llega a los bajos de los pantalones: la campana y los pesqueros. 

2. El estilo casual llega a los vestidos de noche. Ahora los tacones solo son para las más atrevidas, porque las zapatillas llegan a todos los estilos. 

3. Valentino apuesta por la estética ballerina, donde una danzarina Kendall Jenner se calza unas zapatillas de mediapunta junto con bodies ajustados y muchas piezas de tul. 

4. El futuro ya está aquí. El lúrex, el neopreno y las piezas brilli brilli marcan la pauta de las innovaciones que se avecinan este 2017. 

5. El vestido lencero ya no es solo una pieza sexy: ahora también se lleva de largo, fuera de la cama y con camiseta básica debajo. Toda una apuesta naïf. 

6. Los mini bolsos se apoderan de la creciente subida de los clutch. Cuanto más pequeño mejor; sí lleva cadena metálica a modo de bandolera, será todavía más trendy. 

7. El rock&roll propio del estilo melenudo de los 80 deja paso a la nueva tendencia teenager: los skaters toman la calle. 

8. La camisa tomboy queda deslumbrada por su pieza original: la camisa mejor que sea cien por cien masculina. Nada de versatilidad, mejor si es de la sección 'hombre'. 

9. El ante regresa acompañado del terciopelo. Dos tejidos que aguardaron en los baúles más excéntricos para renacer ahora modernizados, calificados como dos de los más grandes. 

10. A lo Coco. Los pañuelos sobre el cuello, lazos negros finos y largos, perlas enjoyadas, sombreros a los Charlote, camisas blancas y bailarinas bicolor son las tendencias que la diseñadora dejó en su momento y que vuelven a la pasarela y a la calle. 


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