The Get Down

Esta serie producida y distribuida por la plataforma Netflix está a la espera de su segunda temporada. A través de seis capítulos de una duración más larga de lo habitual para lo que son las series norteamericanas, Get Down es la vía de escape para mostrar el estilo con el que nació el hip hop en los barrios del Bronx. Así era el ghetto. 





Es en los años 70 cuando la música, la cultura y la sociedad da un vuelco completo en el panorama mundial. Nace y crece una nueva manera de entender la vida de la gente trabajadora del Bronx, donde las bandas callejeras se entremezclan con los sueños de otros que buscan cruzar el puente: de lo pobre a lo pudiente. 

La música disco representaba un estatus más alto, era la fiebre del sábado noche. Movimientos coordinados, luces brillantes, efectos psicodélicos y mucho colorido eran las claves de la gente que vivía de esto. Además, parece que estén implícitas las ideas del exceso, el sexo desenfrenado y las drogas. Malas combinaciones que con el tiempo vimos cómo se llevaban a la gente. 

Los pantalones campana, las hombreras, las camisas estrechas y los escotes alargados no era solo cosa de féminas, sino que en los hombres disco era toda una tendencia. En este caso, los colores dorados y blancos son los que más destacarán, aunque otros más chillones como rosas o rojos son también parte esencial de estas prendas de colección. Para acompañar a muchas de estas piezas, las joyas excesivas y los efectos glitter son recursos muy repetidos. 

El maquillaje y la peluquería también son aliados perfectos de este estilo. Para empezar, la música disco buscaba de voces con tintes negros, que son más impresionantes y tienen un tono de voz más profundo, con el que saben jugar quienes las posean. Por eso no es extraño que junto a lo acharolado, los abrigos de pelo, los tacones de vértigo y las piezas acampanadas el pelo sea cardado -cuánto más alto y abundante mejor- junto con un rostro marcado por brillos


En cambio, el hip hop proponía más bien todo lo contrario. Aquí pasamos de los excesos a piezas normales, cómodas y amplias. No provienen de zonas lujosas ni de familias donde no han pasado penurias ni necesidades, por eso lo demuestran y lo trasladan a sus ropas. En ellas podemos observar cómo la gente del Bronx busca una identificación que no hay al otro lado del Hudson. 

Sus representantes se identifican con gorras, chaquetas o sudaderas con logotipos estampados, vaqueros amplios, deportivas y el graffiti. Trabajar y ensuciarse las manos, luchar y buscar la supervivencia de su familia, de eso hablan en sus canciones y en su aspecto. Gracias a ellos, el hip hop tuvo una estética muy clara: llamar la atención siendo ellos mismos

Muchos tuvieron que dedicarse al trapicheo y el negocio de substancias para ganarse la vida en los inicios, de ahí que algunos personajes presenten un tipo de vida más lujosa que otros. Pero la esencia sigue ahí: el nacimiento de una nueva manera de entender la vida. Lo cómodo y lo normal se junta con una actitud más reivindicativa por sus derechos, un inicio que parecía pobre en comparación con lo que ha llegado a convertirse: la voz de muchos, su vía de escape. 






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