Víctor Ros: la nueva apuesta de TVE

Ambientada en la España de finales del siglo XIX, esta miniserie promete resolver casos misteriosos que investigará la policía y que, junto con el detective y protagonista Victor Ros (Carles Fancino), busca tener en vilo al público de principio a fin del capítulo hasta averiguar la verdad sobre las enrevesadas investigaciones. A través de los 6 capítulos que ofrece esta serie, se recreará el mundo literario que Jerónimo Tristante retrató en sus novelas de misterio sobre el detective y sus métodos de resolución que emplea para los casos. 


El estreno tuvo lugar el lunes día 12 de enero, y seguirá emitiéndose durante las siguientes semanas en La 1 de TVE. Últimamente, las nuevas fórmulas en cuanto a series de televisión y películas, están bastante encaminada a tratar las tramas desde una perspectiva más clásica e histórica, ya que muchas productoras (o esa es la sensación que me da) se decantan por el formato de época, en el cual pretenden plasmar la cultura, las costumbres y la moda de los siglos pasados. Aun así, no me quejo, porque es un formato que (conmigo al menos) funciona. 



Dado que el espacio de tiempo elegido para dar vida a los personajes es en un momento muy difícil y controvertido para España, los protagonistas de esta serie se verán envueltos en conflictos políticos y de Estado, e incluso la vuelta a la guerra de Cuba. Todo ello se verá plasmado en los propios diálogos, haciendo referencia y posicionando también al espectador. 

De esta manera, el vestuario que aparece es de época (algo muy lógico) y, teniendo como base las imágenes y los cuadros que se hacían entonces, podemos hacernos una idea básica de la moda que se llevaba. 





Durante los primeros minutos, aparece el protagonista desde muy joven para ponernos en situación y explicarnos su caso y las circunstancias que le llevaron a convertirse en un reputado detective. Como provenía de una familia sin apenas recursos, él era el típico pilluelo que todo barrio tenía. Lo que más destaca de la indumentaria de los niños y jóvenes de entonces, eran las boinas de lana con visera y los pañuelos anudados al cuello que llevaban lo chicos; las jóvenes, por su parte, solían llevar un corpiño de manga larga con botones por la parte delantera, cubriendo la parte alta de una falda de bastante mala calidad, que a penas dejaba ver los pies al caminar. 



Los tejidos son pobres, constituidos por telas muy finas y fáciles de rasgar (como lo eran los pantalones anchos y las camisas, sobre todo por tener que reutilizar continuamente las mismas prendas día tras día), aunque también está el contraste con los tejidos más gruesos que utilizaban para los chalecos y los abrigos. 

Los zapatos eran una especie de mocasines que apenas protegían adecuadamente el pie ni permitían un buen apoyo (las suelas no tenían el diseño que tienen los zapatos de ahora), pero estaban hechos de materiales bastante resistentes, como el cuero, para que pudieran aguantar más tiempo. Ese es un detalle que no es que no se tenga en cuenta, sino que es muy difícil conseguir calzado de ese tipo o realizarlo. 



Una vez que ya aparece el Víctor Ros con el que nos encontraremos resolviendo los casos, el personaje ya es más maduro y adulto, por lo que su situación y su vestuario, cambiarán y adoptarán el modelo que imponía la moda de entonces en los hombres con algo más de posición, pero que aun así no llegaban a ser personas destacadas en la alta sociedad. Los trajes se constituirán de una infinidad de capas en las que no faltará detalle de ninguna pieza (por mínimo que sea). 

La parte que más destaca de un traje, es el chaleco, que será siempre de un color más claro que el de la chaqueta y el pantalón (ambos tenían que pertenecer al mismo conjunto, sino la combinación quedaría más pobre y menos sofisticada). Las chaquetas (que no los abrigos) solían llevarse abiertas para que se vieran mejor el chaleco y la corbata (bueno, más bien el nudo de esta, ya que iba por encima de la camisa blanca pero bajo el chaleco). Los pantalones tenían perneras anchas y talle alto, y a su vez, las chaquetas eran más largas por la espalda, puesto que durante el siglo XIX, la moda había sido llevar los trajes de pingüino (como coloquialmente se conocen). 



Los trajes de policía de entonces no tenían el mismo color que antes, sino que el azul que les caracterizaba era más mucho más claro que el de ahora (que es de un azul marino muy oscuro casi negro). El uniforme que vestían, parece más que sea el uniforme de gala actual, ya que las hombreras, el cinturón y los botones llevan detalles dorados y muy bien cuidados. Aunque no parece que sea el uniforme más cómodo del mundo para perseguir y detener a los delincuentes por las calles de Madrid. 



La figura de la mujer aparecerá en dos facetas: la de posición alta y acomodada, y la figura de la prostituta (de lujo). 



En la primera nos encontramos con el personaje de Clara Alvear (Esmeralda Moya), que recoge los tópicos de la mujer burguesa y disciplinada. Lucirá dos modelos de vestido: uno de dos piezas y más escotado, con media manga, telas más finas y sedosas con estampados, y falda plisada. El escote no es como los de ahora, sino que se caracteriza por tener una forma más cuadrada y recta, mostrando una mínima parte del pecho. 



Acompañando a este modelo, el tocado también mostrará su parte delicada, siendo una pieza simple pero compleja a la vez. 







El otro modelo destacable, es un vestido de estilo más clásico en color marfil y con detalles mínimos, pero significativos. La falda que luce es más complicada que la anterior, ya que esta cuenta con una sobrefalda (que es la parte que más se ve), con el bajo diseñado con bordados que se repetirán para la parte de la cintura, donde la falda se junta a la camisa. La sobrefalda deja entrever solo una pequeña franja de la base que cubre (mostrando más en la parte delantera que en la trasera del vestido), que será en tul y hará un gran contraste entre las dos telas. 


Por lo que hace a la parte superior del vestido, las mangas serán largas y ceñidas, dejando un poco más de volumen entre la parte que va desde el hombro hasta el codo. En la pechera, la parte lisa de la tela dejará paso a unos pequeños pliegues verticales que rompen con la sencillez del resto del modelo, añadiendo además los bordados que nos encontrábamos antes en la parte baja de la falda, y también acompañados con el detalle de los botones de tela. 





La otra cara de la sociedad de la mujer del momento, lo vemos con Lola, la valenciana (Megan Montaner) que será una prostituta muy conocida y con bastante clase (ya que al ser una prostituta de lujo, las joyas no faltarán en su vestuario, aunque no serán de mucha calidad). Todo lo contrario que el personaje de Clara, ella lucirá modelos con faldas más cortas (mostrando los tobillos) y corsés más apretados y con un gran escote, dejando al descubierto prácticamente todo el pecho y los brazos. El negro será uno de los colores más recurrentes, ya que era más provocativo (al igual que el rojo). 








Si queréis seguir viendo más sobre esta serie y su vestuario tan particular, tenéis una cita los lunes a las 22.30 en La 1 de Televisión Española





Comentarios

  1. No la he visto pero tiene muy buena pinta, no?? Me encantan los vestidos de esta época... sólo por eso, le echaré un ojo!!!

    Suerte con tus exámenes! ;-)

    moda.otiummadrid.com

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    Respuestas
    1. La serie está muy bien en sí y el vestuario está también muy conseguido, así que la recomiendo

      Muchas gracias!

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